
La cirugía busca mejorar el aspecto de la flacidez, arrugas
y pliegues, devolviendo de esta forma una apariencia juvenil a la cara.
Sin embargo, las cicatrices serán permanentes, a pesar de volverse
cada vez menos visibles con el pasar del tiempo.
Mientras esto ocurre, recursos cosméticos, tales como el maquillaje
y peinados adecuados disimularan perfectamente el inconveniente creado
por cicatrices recientes. Además, cada paciente se comporta de
una forma diferente, en lo que respecta a la evolución de las
cicatrices, pudiendo tronarse, en algunos casos, prácticamente
invisible.
Comezón, ardor o disminución de la sensibilidad podrán
ocurrir sobre las cicatrices. Esto será temporal, tendiendo a
desaparecer. La cirugía de la cara, cuello y párpados retarda visualmente
el proceso de envejecimiento de estos territorios. Retarda, pero no
interrumpe la evolución normal del organismo.
Tanto la anestesia local asociada a sedación, como la general
son utilizadas, dependiendo cada caso. El procedimiento en sí
dura entre 3 y 4 horas dependiendo del caso. Raramente se requiere de
más de 24 horas de internación. Los vendajes secos se
utilizan por 48 a 72 horas. Rara vez se presenta dolor en el postoperatorio.
Los puntos de los párpados son retirados entre las 48 y 72 horas.
Los restantes de la cara y cuello entre 8 y 12 días. Una semana
después del procedimiento podrá usarse maquillaje. Después
del segundo día podrá lavarse la cabeza y peinarse con
cuidado. Para secar los cabellos podrá utilizarse un Blower con
aire no muy caliente. Los tintes para alterar el color del pelo solo
después de la tercera semana.
Hinchazón, manchas (residuales de los eventuales hematomas),
hipersensibilidad en algunas áreas, falta de sensibilidad en
otras, son comunes en la mayoría de los pacientes; evidentemente,
algunos pacientes presentaran estos fenómenos con menor intensidad
que otros.
Tenga paciencia, recuerde que ningún resultado de cirugía
de rejuvenecimiento facial podrá ser evaluado antes de los tres
meses de postoperatorio.
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